Diario Vasco
img
Tom Petty: deberían enseñarlo en los colegios
img
Ivan Castillo Otero | 13-02-2018 | 16:35| 0

No sé si ocurre en otras profesiones. En periodismo puede pasarte que caiga en saco roto para siempre el mejor reportaje de tu vida, ese que llevas a la redacción tras nueve meses perdido en Oceanía, si el día en el que se va a publicar pasa algo gordo. A Tom Petty (Gainesville, Florida, 20 de octubre de 1950-Santa Mónica, California, 2 de octubre de 2017) le pasó algo similar con su muerte. Una súper estrella como él quedó relegada a breves menciones de prensa, radio y televisión. Nunca es un buen momento para morirse, pero es que él falleció en un año en el que otros grandes de la música también nos dejaron. Desde entonces, he tenido cierta sensación de injusticia que hoy quiero revertir.

Cuando estaba en la carrera, flipaba cantidad con los Traveling Wilburys, esa banda que tuvo con Bob Dylan, George Harrison, Jeff Lynne y Roy Orbison. Con el paso de los años, me ha dado tiempo a gozar poco a poco de los álbumes que publicó tanto en solitario como con sus inseparables The Heartbreakers. A lo largo de su carrera, logró vender más de ochenta millones de discos. Además de su indudable talento y su carisma, me gustaría destacar que envejeció muy bien. Las canciones de su primera época son tremendas, pero todo lo que hizo de más adulto también es canela fina.

Mi intención no es sentar cátedra sobre esta figura del rock. Simplemente quiero rendirle un humilde homenaje con sus composiciones. He escogido un puñado con las que cualquier seguidor de Tom Petty disfrutaría y con las que también confío en enganchar a algún nuevo adepto. En estudio sonaba de miedo, pero en directo tenía una energía que tumbaba. Brutal. Deberían enseñarlo en los colegios.

Ver Post >
Dos días tras Goran Bregović
img
Ivan Castillo Otero | 31-01-2018 | 09:05| 0

Sábado, 27 de enero de 2018. Pueden imaginarse que en Burgos, pasadas las doce de la noche, hacía mucho frío. Recorríamos con paso ligero la distancia que separa la Sala Hangar y nuestro hotel. Acabábamos de ver por segunda noche consecutiva a Goran Bregović en directo. Todo comenzó la víspera, en el Teatro Circo Price de Madrid. Compré las entradas meses atrás, porque siento especial debilidad por este músico bosnio (Sarajevo, 22 de marzo de 1950) y nunca había vivido en mis carnes uno de sus recitales.

Llegaba a la capital tras triunfar el jueves en Barcelona, donde vendió todas las entradas. Su último álbum, Three Letters from Sarajevo (2017), es muy completo: contiene la fiesta de Champagne for Gypsies (2012), Alkohol (2008) o Karmen with a Happy Ending (2007), que son los redondos más recientes, pero esta vez ha puesto especial mimo en proponer un viaje por las tres religiones principales de Bosnia. En el álbum, Bregović muestra una realidad donde cristianos, musulmanes y judíos conviven en paz y armonía. Es una idea que puede extrapolarse a lo vivido en el Price, donde gente de todas las edades y diversas nacionalidades nos dimos cita para un espectáculo sublime y de hermandad absoluta.

Puntuales, se presentaron sobre el escenario con Goran Bregović una formación compuesta por cinco metales, Muharem Redzepi a las voces y al goc (bombo tradicional utilizado desde Irán a Turquía pasando por Serbia o Armenia) y las maravillosas Lyudmila y Daniela Radkova, también encargadas de las voces. La conexión con el respetable fue inmediata desde los primeros temas, entre los que estuvieron “Made in Bosnia”, “Presidente”, “Pero” o “Duj Duj”. Las más lentas se disfrutaban sentados o en pie, pero siempre en silencio, y en las más movidas se montaba la romería. Alcancé a ver que algunos de los presentes portaban banderas de Yugoslavia o Bulgaria, detalle que no pasó inadvertido para la banda. Mención especial a la solemnidad de “Ederlezi”, uno de esos momentos que justifican el precio de la entrada.

Salimos del Price y sobre la marcha comenzamos a organizar el viaje para el próximo día a Burgos, última fecha de la corta gira programada por la península. Unas horas después allí estábamos. La burgalesa Sala Hangar presentaba una atmósfera diferente. El buen ambiente reinaba y la conexión volvió a ser inmediata con el público que abarrotaba el recinto, pero lo del viernes había sido muy especial. Añadieron algún tema más a los de la noche previa, como “So Nevo Si” o “Quantum Utopia”, pero la columna vertebral del repertorio volvió a estar compuesta por “Gas gas”, “Truckers’ Song”, “Mesečina”, “Hopa Cupa”, “Kallasnikov”, “Čaje Šukarije” o “Bijav”.

Ahora que han pasado algunos días, me doy cuenta de que me he quedado aún más enganchado que antes al mundo de Goran Bregović. Qué maravilla. No veo el momento de disfrutar de otro de sus directos. Es una experiencia digna de vivirse. Si no lo conocen, les recomiendo que naveguen por su vida y su música.

Ver Post >
Malcolm
img
Ivan Castillo Otero | 04-12-2017 | 13:30| 0

La muerte de Malcolm Young será una de las últimas grandes noticias musicales de 2018. La semana pasada veía desde el sofá de mi casa la cobertura que hacía una televisión australiana del funeral, que se celebró en Sídney. Su hermano, Angus, abandonaba triste la iglesia, y Brian Johnson, cantante, no podía aguantarse las lágrimas. Acostumbrado a verlos dando botes por los escenarios, el contraste era enorme y empaticé con su pena.

Malcolm Young representaba una figura dentro del rock que me gusta especialmente. Él hacía el trabajo silencioso de tocar la guitarra rítmica en una banda que siempre ofrece grandes espectáculos (fuegos artificiales, atrezo especial para los himnos, las idas y venidas de Angus, etc.). Si AC/DC fuera un equipo ciclista, él hubiera sido un gregario de lujo, y siempre he sentido una conexión especial por los hombres y mujeres que cumplen este tipo de labores.

Navegando por Internet, he confirmado una sospecha que tenía desde el pasado 18 de noviembre, fecha en la que falleció. El último concierto en el que participó sobre el escenario con la mítica banda australiana fue en el 28 de junio de 2010 en el viejo San Mamés de Bilbao. Publicaciones como Rolling Stone o NME hacen referencia en sus páginas web a este asunto. Tengo el honor de ser uno de los afortunados que vivió tal acontecimiento.

Nadie sabía que Malcolm Young nunca más actuaría en directo y que el cierre de la gira de presentación del álbum Black Ice en el estadio bilbaíno sería su despedida musical. El día del funeral aproveché para revisar el concierto que ofrecieron durante ese mismo tour en el Estadio Monumental de Buenos Aires, que fue el que decidieron grabar para publicarlo posteriormente en un CD y DVD. Lo compartí en mis redes sociales y Endika, que fue conmigo aquella noche de verano a San Mamés, me escribió. Involuntariamente, creo que somos una milésima parte de la historia del rock.

Interpretando el “For Those About the Rock” terminaron el recital. Sin grandes aspavientos, ese día Malcolm Young abandonó los escenarios para siempre. Descanse en paz.

 

Ver Post >
Para preparar bien la Behobia-San Sebastián
img
Ivan Castillo Otero | 06-11-2017 | 16:48| 0

El otro día hice cuentas y esta, la del domingo 12 de noviembre, es mi octava Behobia-San Sebastián. He tenido ediciones mejores y peores, he sufrido altas temperaturas, me ha granizado, algún año me he dejado llevar y otros, en cambio, he hecho buenas marcas. En casi una década hay tiempo para todo.

Llegados a este punto, me veo con suficiente autoridad como para recomendar algunas canciones para esos últimos entrenamientos de esta semana. Prometo que activan las piernas. Para que se hagan una idea: el pirata que anima en el mismo punto del recorrido todos los años con la música de su furgoneta a toda castaña bien las podría poner. Denle al play:

Bon Jovi – “Runaway”

Airbourne – “Runnin’ Wild”

Sweet – “Fox On The Run”

Scorpions – “Rock You Like a Hurricane”

The Darkness – “I Believe In a Thing Called Love “

Helloween – “I Want Out”

Motorhead – “Ace Of Spades”

Metallica – “Fuel”

Ver Post >
Evaristo entre 2002 y 2005
img
Ivan Castillo Otero | 16-10-2017 | 19:43| 0

Por si alguien aún no lo sabe, Evaristo Páramos fue el cantante de La Polla Récords. Su carrera en la música es extensa y conocida, pero me gustaría poner el foco en los proyectos en los que estuvo involucrado entre los años 2002 y 2005.

la_polla_records-el_ultimo_el_de_la_polla-frontalEn 2003, La Polla Récords, que llevaban en activo desde finales de los años setenta, lo dejaron. Antes de decir adiós, grabaron El último (el) de la Polla. Era la demostración de que el grupo había entrado en su ocaso en una etapa mucho más acelerada. El dúo “Bandejitas, latas y paquetes” y “Sin escrúpulos” marca el paso a un redondo en el que la velocidad es constante. Prueba de ello son “Punkyfer”, “Iros todos a la mierda” o “Control l’amour”. La bajada perfecta del telón es “A tu lado”, donde echan la mirada atrás para ver qué consiguieron y qué no después de más de tres décadas en la carretera.

the_kagas-nuevos_heroes_del_rock-frontalUn año antes, en 2002, Evaristo grabó con Jul y Txerra, de los RIP, y Jon, de Kañeria 13, el disco Nuevos Héroes del Rock bajo la denominación de The Kagas. En la promoción de aquel proyecto, decían que The Kagas era un antiguo grupo de Nueva Zelanda, de hijos de emigrantes vascos, que editó varios temas. Su trayectoria fue efímera: unos pocos conciertos y se acabó. Recuerdo la primera vez que me puse el álbum cómo aluciné. Qué brutalidad, qué poco filtro, qué cantidad de mala leche comprimida en 19 canciones. “De legal” o “Vomitando”, que son una ametralladora, quedan genial al lado de “Bobo” o “Underdog”, de corte más melódico. “Manolo Ascodas” tiene madera de himno, pero las joyas de la corona son “A comer” y “Día de limpieza”.

the_meas-buscandose_la_vida-frontalEl hermano de Nuevos Héroes del Rock fue Buscándose la vida, que salió en 2004 bajo el paraguas de The Meas. Repetían la formación que tan buen resultado les había dado para grabar otro redondo acelerado y con melodías punzantes. “Ja, ja, ja”, “N-N-N-N” y “Ponte wapa” son el tridente elegido en esta ocasión para romper el hielo y llegar a temas que suenan a clásicos sin serlo como “El sol sale por el este”, “Francamente” o “Sin sitio para vivir”. Al igual que en el disco de The Kagas, el final es apoteósico con las canciones “Kontaminación” y “Dinero y miseria”.

gatillazo-gatillazo-frontalDespués de estos dos proyectos paralelos, Evaristo formó Gatillazo, grupo con el que sigue en activo hoy en día. El buen trabajo realizado en los tres discos anteriores aquí mencionados se vio reflejado en su primera referencia, que vio la luz en 2005 y que lleva por nombre el mismo que la banda. Lo recuerdo como una nueva grata sorpresa. El inicio era otra vez vertiginoso con cortes como “Territorio cotilla”, “Lo daría todo”, “Ok portal” y “Santo Rosario”. Homenajeaban a Cicatriz en “Aprieta el gatillo” y lo bordaban en “Fosa común”, “SSegurataSS blindaoSS” o “Anorimia bulorexia”.

Fueron unos años de buenas cosechas.

Ver Post >
Volver al rock
img
Ivan Castillo Otero | 07-09-2017 | 16:16| 0

Este jueves han vuelto al colegio nuestros pequeños de la Comunidad Autónoma Vasca. Cuando eres un crío, es un acontecimiento. A algún amigo lo perdiste de vista en San Juan y con los estirones que se pegan durante los tres meses de verano ya no es el mismo al que despediste en junio. En el panorama laboral, el primer lunes de septiembre también se nota que regresa mucha gente a la oficina con el moreno en todo su esplendor. De pronto, ya no es tan sencillo encontrar un asiento libre por la mañana en el metro o autobús. En definitiva, septiembre es un mes muy de volver.

Este verano he escuchado de todo, pero en las últimas semanas de agosto desempolvé algunos discos antiguos de Loquillo. El detonante fue un comentario de mi hermana, que me recordó que tocaba a finales de 2017 en Madrid. El cantante catalán publicó hace un par de años su último álbum de estudio, que se llama Viento del este, y no me convenció. Esa versión de Loquillo entre vaquera y verbenera no me gusta. Teniendo tan reciente el genial La nave de los locos (2012), Viento del este me parece un álbum indigno.

Solo criticar no me parece injusto, así que también voy a proponer. Estimado Loquillo: vuelva al rock. Echo de menos mayor protagonismo de las guitarras y un puntito de agresividad en su sonido. Me gustaría ir a un concierto y escuchar versiones desgarradas y sucias de “Morir en primavera”, “María”, “Ya no hay héroes”, “En las calles de Madrid” o “Autopista”. Me refiero a esto, a esto o a esto. Para gustos los colores, pero, sinceramente, “Salud y rock and roll” y otros temas similares espero que sean un punto de inflexión hacia otro buen álbum. Sé que ya no tiene veinte años, pero aún puede calzarse la chupa de cuero y dar descanso a la americana. Aunque sea solo para una gira. Piénselo.

Ver Post >
Agosto
img
Ivan Castillo Otero | 07-08-2017 | 11:06| 0

Verano no es un mal momento para escuchar música. En realidad, no creo que exista ninguna época del año mala para hacerlo. En julio, tuve la suerte de poder pinchar para unos pocos amigos en nuestra guarida unas listas de reproducción que preparé previamente. Las composiciones que seleccioné iban de menos a más. Situé los temas más tranquilos al comienzo y los más movidos al final. La mayoría era música de la que se considera de calidad, pero dejé algunas perlas de disco de gasolinera como propina.

Recuperando esa experiencia y ahorrándoles estas últimas composiciones de recopilatorio veraniego (¿se siguen haciendo?), propongo para agosto esta ensalada de cortes bailables. A mí me gustaría que me las pusieran por ahí cualquier fin de semana para mover los pies. Las reflexiones sesudas de lo que sea las dejamos para septiembre. No hace falta ni que las presente. Disfruten.

Ver Post >
Mad Cool: pasados unos días
img
Ivan Castillo Otero | 24-07-2017 | 08:25| 0

La madrugada del pasado sábado abandonaba junto a mis acompañantes el recinto del Mad Cool, que se celebró en la Caja Mágica de Madrid los días 6, 7 y 8 de julio. Era la segunda edición y las comparaciones con la anterior, a la que también asistí, son inevitables. Además, este 2017 quedará marcado por el triste fallecimiento de un acróbata, llamado Pedro Aunión, durante la realización del número de su grupo de danza antes de la actuación del cabeza de cartel del viernes. Creo que estoy en disposición de hacer una valoración global de lo vivido.

El festival

El verano pasado salimos muy contentos del Mad Cool y con ganas de ver quién tocaba en 2017 para comprar nuestros abonos. El lugar estaba muy bien pensado, los conciertos fueron de muy alto nivel (The Who, Neil Young, etc.), los aseos estaban limpios, se compraba la cena de manera ágil y rápida, la oferta gastronómica era variada, pagar con la pulsera a través de la aplicación del evento estaba genial y la cola de los taxis a la salida era anecdótica.

Este año los recitales han estado bien, había dónde elegir para comer y la limpieza de los baños seguía siendo notable, pero en el resto de aspectos han empeorado. La razón puede estar en la venta de las 45.000 entradas de cada día, ya que el número de asistentes de 2016 fue el siguiente: 35.473 el sábado, 32.896 el viernes y 34.278 el jueves. El servicio de restauración lo alejaron de los escenarios importantes, puesto que sacaron los conciertos que el año pasado estaban en zonas interiores de los pabellones de la Caja Mágica a la zona que las casetas ocupaban en 2016. Esto suponía una pérdida de tiempo a la hora de la cena (franja horaria con actuaciones importantes), a lo que había que sumar largas esperas en todos los puestos de comida. Por otro lado, retirado el sistema de pago a través de la pulsera y de la aplicación móvil, algo novedoso que me gustó en el primer Mad Cool, se abonaban las consumiciones en efectivo o tarjeta.

La  cola de los taxis fue otro punto en el que han pinchado tras el buen funcionamiento del año pasado. Por poner un ejemplo, el viernes estuvimos en la cola desde las dos y media de la madrugada hasta las cuatro. Supongo que esto no es algo que gestione de manera exclusiva la organización, pero siendo la tónica de los tres días uno piensa que algo se podía haber coordinado entre el Mad Cool y las autoridades competentes.

En definitiva, es una pena que después de la grata experiencia del primer año surjan este tipo de inconvenientes. ¿No compensa vender algunos abonos menos para poder dar un mejor servicio? ¿Son necesarios cinco escenarios? Por cierto: uno de ellos estaba situado en la nueva ubicación de las casetas de la comida, convirtiendo los conciertos de la hora de la cena en mera música de fondo. No fui el único al que le pareció un poco humillante para las bandas.

Los conciertos

Foo Fighters sobresalía en el cartel por encima de los demás en la jornada inaugural. Foals o Quique González lograron congregar a muchos fieles y los vizcaínos WAS eran un digno final de fiesta, pero todas las miradas apuntaban a los estadounidenses. La banda liderada por el carismático Dave Grohl, exbatería de Nirvana, ofreció un espectáculo irregular. He leído grandes críticas y me atrevo a decir que muchas de estas estaban escritas por la tarde. El concierto fue notable, pero compaginaron tramos brillantes (en los que sonaron “All My Life”, “Times Like These”, “Run” o la final “Best Of You”) con otros en los que era sencillo desconectar. Tenía muchas expectativas y llegaba entusiasmado a su directo, pero me temo que no cumplieron al 100% lo que esperaba de ellos.

El viernes, Green Day ofreció el directo más completo de los tres días de festival. Los chicos capitaneados por Billie Joe Armstrong hicieron gala de una gran profesionalidad en las más de dos horas de concierto. Conectaron desde el primer acorde con un público al que invitaron al escenario para cantar algunas estrofas de sus canciones. En “Bang Bang” cargaron con dureza contra Donald Trump (al que Armstrong imitó con una máscara) y en “Knowledge” contaron con la colaboración de los Rancid. Todos los cortes, desde “Welcome To Paradise” a “Revolution Radio” pasando por “King For a Day”, sonaron de lujo. Uno de los momentos más emocionantes del show fue cuando interpretaron “Jesus Of Suburbia”, que se ha convertido en un clásico de algo más de nueve minutos, donde Mike Dirnt estuvo pletórico al bajo. Por su parte, los antes citados Rancid ofrecieron un directo contundente y sin rodeos antes de unos Alt-J muy aclamados pero con poca pegada.

Wilco era uno de los grupos que más me apetecía en la jornada final del Mad Cool. Sonaron correctos, pero faltos de ritmo en algunos tramos del concierto. En cambio, Manic Street Preachers dieron un concierto muy bueno, entretenido y que fue de menos a más. Destacaron mis acompañantes el buen trabajo de Fuel Fandango, que contó con un ejército de seguidores frente a su escenario. El cabeza de cartel era Kings of Leon, que me decepcionaron cuando los vi hace algunos años. El directo estuvo en la línea de lo que me esperaba. Su sonido fue correcto y actuaron con exquisita profesionalidad, pero son algo repetitivos y solo chispazos como “Sex on Fire” hicieron salir del letargo a gran parte del respetable.

La muerte de Pedro Aunión

Han corrido ríos de tinta sobre el terrible accidente que le costó la vida al acróbata Pedro Aunión. El viernes, antes de la actuación de Green Day, cayó desde una altura de cuarenta metros cuando realizaba un número frente al escenario principal en honor a Prince. El festival continuó por recomendación de la Policía Nacional, según ha informado la organización. Mis acompañantes y yo no nos enteramos hasta que el concierto de la banda estadounidense estaba mediado y toda la información nos llegaba a través de las redes sociales. Nunca he organizado un evento al que acudían 45.000 personas y creo que es sencillo dar lecciones de cómo tenían que haber actuado sin tener responsabilidades en el asunto.

En el momento pensé que había que suspender la jornada y luego entendí algunas de las razones policiales para no hacerlo (avalanchas, problemas de orden público, disturbios, etc.). A día de hoy, asumo que podía ser precipitado que Green Day no ofreciera su directo cuando estaban ya listos para salir al escenario, pero creo firmemente que las más de dos horas de concierto que ofrecieron suponían un margen suficiente para publicar un comunicado y no mantener un silencio total. Del mismo modo, creo que tanto el público como las bandas habrían entendido que se suspendiera todo lo que quedaba de programación aquella fatídica noche. Es más, Slowdive decidieron por su cuenta no actuar.

Espero que termine de aclararse qué sucedió y que la investigación dé sus frutos. Lamento profundamente la muerte de Pedro Aunión. Fue, sin duda, la nota triste de lo que tenían que ser tres días de fiesta. Descanse en paz.

Actualización: comunicado de la familia Aunión y Mad Cool Festival (14 de julio)

“Pedro Aunión era un gran artista, que siempre luchó para mostrar y compartir su talento con el público. Fue innovador, valiente y creativo. Creador de sus propios espectáculos que se caracterizaban por tener una personalidad propia, encontró en Mad Cool la plataforma perfecta para difundir su talento y su calidad artística.

Transcurridos unos días desde la realización del festival y como consecuencia del terrible accidente de nuestro compañero y familiar Pedro, queremos aclarar determinados aspectos relativos acerca de cómo se desarrollaron los hechos.

El espectáculo, creado por el mismo Pedro, había sido realizado con gran éxito en múltiples ocasiones y, en cualquier caso, los servicios de emergencia actuaron en cuestión de segundos, con gran profesionalidad y eficiencia, nada más producirse el accidente. Una ambulancia se encontraba ubicada junto a la zona del número de danza aérea, de forma preventiva, pudiendo actuar, lógicamente, de manera inmediata. Además, una ambulancia del SAMUR ya presente se activó también al operativo. Este accidente puso en marcha un dispositivo de seguridad y emergencias formado por los distintos cuerpos de seguridad, locales y del Estado, además de una unidad de asistencia psicológica.

La organización manifiesta que si bien es cierto que se suspendió el último ensayo general del miércoles por razones climatológicas, anteriormente la dirección del festival sufragó y grabó tres días de ensayos previos a la puesta en escena del número en el festival fuera del propio recinto y, posteriormente, se hizo también un ensayo general el martes ya dentro del recinto, y que la escueta redacción del primer comunicado, y el tiempo en el que es publicado, responden a una orden directa de la Policía judicial acerca de no facilitar ninguna información que pudiera entorpecer una investigación en curso.

Una responsable de la Organización, con funciones de producción artística, acompañó a los familiares de Pedro, quienes en ese momento estaban presentes. El resto de responsables de la Organización se distribuyeron para atender a la Policía judicial y a las autoridades de emergencia en todo lo que se le requiere, así como a la gestión del propio accidente. Uno de los directores se pone en contacto, esa misma noche, con una de las hermanas para mostrarle su respeto, apoyo y cariño y se puso a su total disposición con cualquier necesidad que tuviera la familia.

A la mañana siguiente, sábado, la línea de comunicación se mantiene igual de estrecha y cordial y este mismo directivo es, además, por la tarde, quién acude al tanatorio en nombre de la Organización. Y sin embargo, a pesar de esto, y ante un drama de tal magnitud, todo lo que se haga, nunca es suficiente.

Siguiendo la propia experiencia de la Organización y los criterios de los expertos de los distintos cuerpos de seguridad del Estado, ambos organismos asumieron de común acuerdo no suspender los conciertos ya que existía más riesgo en el desalojo del público asistente que en lo contrario. Ante el desconocimiento de gran parte del público de lo sucedido, un desalojo precipitado podría haber causado situaciones no deseadas de inseguridad para el público asistente.

La familia y Mad Cool Festival, desde el principio, han respetado que las causas del accidente deben de ser valoradas, exclusivamente, por las autoridades judiciales y es por eso, que nunca se han realizado, ni se realizarán, declaraciones sobre las mismas.

Una vez más, la familia y Mad Cool festival, queremos agradecer el rigor profesional y la alta capacidad de los responsables de los cuerpos de seguridad del Estado, locales y sanitarios.

Los familiares de Pedro Aunión solicitan a los medios de prensa y comunicación en general que respeten sus momentos de duelo y, en todo caso, la privacidad y memoria de Pedro Aunión, ya que no era un personaje público, sino un artista desarrollando su trabajo, cuyo fallecimiento y causas del accidenten están siendo investigados judicialmente y, por tanto, legalmente bajo secreto hasta el acto de juicio público, si es que este llegara a celebrarse, y cualquier violación de dicho secreto será oportunamente denunciado, ya que solo contribuiría a incrementar innecesariamente el dolor de amigos y familia.

Tanto Mad Cool como la familia del artista están en continuo diálogo y contacto para, en primer lugar, sobrellevar esta desgracia y, posteriormente, facilitar la aclaración de lo sucedido como es el expreso deseo de ambas partes. Una vez concluido este fin, ambas partes trabajarán juntos para que la memoria de Pedro perdure en el tiempo, generando un espacio de creación artística dentro del evento que llevará su nombre. Este espacio “Pedro Aunión” contribuirá a paliar la falta de lugares y oportunidades que experimentan otros artistas para mostrar su talento, y de esa manera no tener que emigrar buscando oportunidades. Trataremos conjuntamente que los deseos y sueños de Pedro queden reflejados en este espacio creativo y así honrar su memoria.

Para su familia, y para todas las personas que conforman Mad Cool, lo más importante es la ausencia de Pedro, que siempre será injusta, inmerecida y dolorosa para sus amigos y familiares, sea cual sea la causa de la misma”.

Ver Post >
De los Dead Boys a los Nasty Bits
img
Ivan Castillo Otero | 07-06-2017 | 12:24| 0

Tenía en la lista de asuntos pendientes ver Vinyl, serie de televisión creada por Mick Jagger, Martin Scorsese, Rich Cohen y Terence Winter bajo el paraguas de HBO. Seguí la promoción a comienzos de 2016, pero no ha sido hasta bien entrado 2017 cuando me he sumergido en sus diez episodios. No pasaron de la decena porque su cadena original decidió no darle continuidad. Logró muchos seguidores, pero las diferencias entre los creadores y el no cumplimiento de las expectativas de HBO terminaron por hacerla desaparecer.

Un brillante capítulo, que tiene casi dos horas de duración y es el más largo, da inicio a esta serie. El protagonista es Richie Finestra. Lleva toda la vida en el mundo de la música, es el dueño de una discográfica junto con varios socios, tiene problemas serios con la cocaína y el alcohol, trata regular tirando a mal a su mujer y ha metido en problemas económicos a la empresa. El elenco lo completan principalmente su antes citada mujer, los compañeros de trabajo, músicos, gentes varias del mundillo y algún familiar.

Muchas de las grandes bandas y cantantes que pasaron por el Nueva York de 1973 tienen su espacio en Vinyl. Llama la atención la gran interpretación que hacen los actores encargados de dar vida a David Bowie (tuve que parar un momento para confirmar que no era él), Alice Cooper, Robert Plant, Elvis Presley, Janis Joplin, los New York Dolls, la Velvet Underground o John Lennon.

Entre las bandas ficticias que Vinyl presenta, los que más protagonismo tienen son los Nasty Bits. El cantante tiene un curioso parecido con un joven Richard Hell, primer bajista y voz de Television, que también fue parte de grupos como The Voidoids. Consiguen deslumbrar a Richie Finestra (y a una de sus trabajadoras) y firman un contrato con su casa de discos. En el episodio final son los teloneros de los New York Dolls en lo que termina por ser una corta y accidentada actuación:

Destaca una versión que hacen del “What Love Is” de los Dead Boys, banda oriunda de Cleveland (Ohio, Estados Unidos) que se curtió sobre las tablas del mítico CBGB. En los años setenta también se pasearon por este local neoyorquino los Ramones, Dictators o Blondie. Solo los Nasty Bits podrían haber interpretado la antes citada canción en 1973, puesto que los autores originales no formaron el grupo hasta tres años después, en 1976. Su líder, Stiv Bators, murió en 1990, pero estos son unos dignos herederos con sus temas acelerados y su actitud punk.

En resumidas cuentas, creo firmemente que Vinyl han sido una docena de horas de mi vida bien empleadas.

Ver Post >
Sorrentino: el musical
img
Ivan Castillo Otero | 10-05-2017 | 13:18| 0

Paolo Sorrentino nació en Nápoles. Perdió a sus padres a causa de una fuga de gas cuando tenía 17 años. A los 25, abandonó los estudios de economía y comercio que cursaba en aquel momento y se dedicó a tiempo completo al cine. Sus obras no destacan por su ritmo trepidante, pero sí por una cuidada estética o por la construcción de los personajes.

De entre sus creaciones, he tenido el placer de disfrutar de Il divo, La gran belleza, La juventud o la serie de televisión The Young Pope (emitida por HBO). En todas ellas, siempre me han llamado la atención esos chispazos musicales que incluye y la forma en la que los introduce. En la primera película, centrada en la figura del controvertido político italiano Giulio Andreotti, me resulta muy estimulante cómo juega al comienzo con “Toop Toop” de Cassius.

Siguiendo con La gran belleza, una vez más encontramos un comienzo arrollador. Une el “A far l’amore comincia tu” de Raffaella Carra con “Mueve la colita” de Balli di gruppo mientras deja en evidencia las miserias de la sociedad italiana en una fiesta de lo más decadente y chusca.

Ritmos más melódicos y agradables son los que dan el pistoletazo de salida a La juventud. The Retrosettes, dúo de Manchester reconvertido en banda que ha puesto a la venta hace algunos meses el álbum 1, 2, Yes, Go!, interpretan con elegancia “You Got The Love”. Sucumbí a la tentación y reconozco haberle dado varias vueltas al redondo completo. Se escucha fácil y con ganas. Incluyen algunos guiños a otros grupos interpretando sus composiciones con un toque muy personal.

La serie The Young Pope, por su parte, comienza con una atrevida introducción en la que “(All Along The) Watchtower”, versión revisada de Jimi Hendrix interpretada por Devlin, se mimetiza a la perfección. Avanzada la temporada, el baile final de uno de los capítulos con Nada interpretando “Senza un perché” es uno de los grandes momentos musicales. HBO ya ha confirmado que habrá una segunda temporada después del éxito de la primera.

Las incursiones musicales del director napolitano sirven para potenciar el sabor de sus largometrajes. Sabe qué debe sonar y cuándo es el momento adecuado. Espero con ganas para ver con qué se presenta en sus próximas obras.

Ver Post >

Otros Blogs de Autor