Diario Vasco
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Fecha: febrero, 2018
Muy superiores con un estelar Canales
Alfredo Del Castillo 19-02-2018 | 10:47 | 0

canales2Ruido y más ruido era lo que rodeaba la visita del Levante al estadio de Anoeta a raíz del sopapo sufrido ante el Salzburgo. Lo único importante era ganar ante un Levante que tenía su peligro por todo lo que se jugaba. En caso de victoria, los de Eusebio podían colocar una primera piedra en su intención de revertir la dinámica en la que había entrado el equipo en las últimas semanas.

Tras una semana corta y de cargas de trabajo (por lo de jugar tres partidos), el míster de La Seca salió de inicio con Rulli, una línea de cuatro en defensa muy fresca (Odriozola, Aritz, Navas y De la Bella), la joya de la corona en el centro del campo (Illarra, Prieto y Zurutuza, intocables para Eusebio) y en ataque con Oyarzabal por la derecha, Juanmi haciendo diagonales por la izquierda y Agirretxe como único punta.

Nada más dar comienzo el partido, enseguida nos dimos cuenta de que el equipo levantino se colocaba sobre el verde con línea de cuatro zonal en defensa, centro del campo con cinco jugadores y Pazzini como único atacante. Su idea era esperar a una pérdida de balón o un robo para salir a la contra. Sin embargo, el Levante se encontró una Real muy enchufada que ejecutaba sus ataques especialmente por banda derecha, con una gran participación de Odriozola, Prieto y Oyarzabal. Así, en el minuto 8 el colegiado vio un agarrón dentro del área levantina y para sorpresa de todos señaló los once metros. Xabi Prieto lanzó con el interior… y se lesionó. Seguro que se trata de una roturita de fibras por sus gestos de dolor en el aductor. En su lugar entró Canales, que se convirtió en el mejor sobre el verde. El cántabro tuvo una participación brutal en los dos siguientes goles… y el tercero es digno de mostrarse a los niños de las escuelas de fútbol.

En Anoeta se vio un Levante tan lamentable que no tiró a gol en todo este primer acto. De hecho, Muñiz esperó a realizar los cambios cuando ya estaba con dos goles de desventaja. Sí, metió más mordiente y dinamita en ataque con la incorporación de Roger, Rochina y Boateng. Sin embargo, no hubo reacción posible. Y es que la Real -con un Canales en plan director del juego- se mostró muy enchufada en todas las labores del equipo, tanto ofensivas como defensivas. Y sí, merece la pena comentar la jugada mágica de Canales. En un lance del juego, el cántabro recibió un pase de Oyarzabal y se tiró al suelo a recogerlo. No conforme con ello, realizó dos fintas y dos regates para cruzar el balón al palo largo de Oier y marcar. ¡Qué golazo, madre mía! Un gol de pañuelos y vuelta al campo. Desde ese momento, el jugador santanderino jugó, toco, dirigió y se recreó. Y alrededor de él sus compañeros bailaron bajo su batuta.

Golpe de autoridad de una Real que quiere encontrar esa regularidad que viene buscando desde la cuarta jornada de liga y que de momento no había encontrado. Eso sí, con el rendimiento mostrado ante el Levante estamos muy cerca de encontrarla. El siguiente reto en liga es ganar al Valencia en su feudo, en Mestalla… sin olvidarnos del partido en tierras austríacas. Sí, la Real es mejor y si lo demuestra en el césped, pasará la eliminatoria. Ya saben el camino: ser muchísimo más regulares.

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Chacho, chacho, este equipo me tiene amargado
Alfredo Del Castillo 16-02-2018 | 10:29 | 0

 

esLa Real Sociedad de Eusebio Sacristan afrontó este jueves por la noche la ida de los octavos de final de la Liga Europea ante el Salzburgo. Lo hizo con la idea de borrar la mala imagen del estadio Bernabéu, más la mala racha de resultados en liga y el varapalo de la Copa del Rey. En una semana de partido liga Europea y liga Santander estábamos pendientes de la alineación del mister de la Seca y nos dimos cuentade  que cambió el sistema y varios jugadores, es decir la Real, de inicio sale con Rulli en portería línea de cuatro: Odriozola, Llorente, Hector Moreno, Kevin, delante de ellos Zubeldia, más adelante escalonado Illarra, derecha Oyarzabal, izquierda Prieto, y en punta de ataque Bautista y Juanmi, donde defensivamente uno de los dos puntas busca al pivote defensivo del conjunto rival en este caso Samassek, es decir dibujo 1-4-1-3-2. El mister cambia su dibujo pero no su filosofía de juego de posesión y continuidad.

Comenzó fuerte la Real porque desde el pitido inicial se vio la motivación y los deseos de los jugadores locales. Con un empuje brutal se fueron a por el marco de Walke, pero el equipo austriaco muy ordenado, muy junto entre líneas, muy bien situado sobre el verde y con una idea clara de juego, fue un rival difícil de jugarle. Ante la avalancha de juego ofensivo de los Txuri Urdiñak con oportunidades para Hector Moreno y Xabi Prieto de cabeza, que paró el portero de los Red Bulll. Ellos tanto en la presión en inicio de jugada como  a la contra, tanto en velocidad como en paredes, dejaron en evidencia la velocidad de Llorente y Moreno, y se tuvo que emplear a fondo el portero Rulli para desbaratar los dos remates del central Ramalho y del punta Hwang. Se vio en poco tiempo que el equipo austriaco tenía muy bien estudiado al rival y sabía perfectamente cómo hacerle daño. Si no es por los dos manos a manos de Rulli estábamos hablando de otra cosa. Hasta que llegó el minuto 26, y en un córner que ejecuta a pierna cambiada Ulmer, y con Rulli en el primer palo, el balón va a ese lugar. El portero sin poder saltar en carrera con su puño hace ucha y detrás de él un sorprendido Oyarzabal con su cabeza mete el balón en las redes donostiarras. Qué error de bulto de un portero en un momento de inseguridad y descontrol de su área de meta. Desde ese momento se ve un equipo que con el cambio de sistema y con los nervios a flor de piel es un cúmulo de errores continuados y no da una a derechas. Pero con más corazón que con cabeza el equipo saca ese amor propio, y tanto Bautista como luego Juanmi, están a punto de empatar en dos remates muy seguidos que desvía el portero Walter y el defensa Ramalho. Era el minuto 37 de este tiempo. Más tarde volvieron a aflorar los nervios en un rifi rafe entre él punta Hwang y Oyarzabal en la línea de gol de Rulli. Con un equipo desquiciado por el resultado termina este primer acto.

El segundo tiempo comienza con una Real Sociedad más acorde al estilo y dibujo de Eusebio. Cambia a Januzaj por el atacante Juanmi y pasa a jugar su clásico 1-4-1-4-1. Con los cuatro de atrás y portero, y con Zubeldia de medio centro, dos médios puntas, Illarra y Prieto por dentro ,por afuera Oyarzabal y Junuzaj muy activo, y arriba del todo Bautista. Pero le cuesta mucho al equipo entrar en juego por la buena colocación del Salzburgo en el terreno de juego y el peligro a la contra por la velocidad de sus futbolistas. A esto hay que añadir el control de un gran Samassek en la zona ancha. Pero en una jugada por el lado de un espectacular otra vez Odriozola éste se inventa un Cañete y de fuerte golpeo marca la igualada en el minuto 56. Es desde ese momento cuando un hábil Januzaj intenta llevar la iniciativa en el juego por su costado izquierdo, aunque se invierten los puestos y en un centro de Oyarzabal el belga de un gran cabezazo lo estrella en el larguero. Sale Agirretxe, se va Bautista, y es a Imanol que se marchaba por el centro y es derribado por el central Caleta-Car. La falta la lanza Januzaj. Se separa la barrera y entre dos jugadores pasa el balón que se aloja en el portal de Walker en un error de cadetes. Júbilo y subidon. Se la da la vuelta al partido y aún quedan catorce minutos. Mueve ficha el mister foráneo y mete más velocidad. Es el jugador saliente Minamino el que con un tiro raso de zurda nos pone el corazón en un puño. En esos momentos de juego nos faltó el oficio de enfriar el partido, ya que en un despiste defensivo de un buen Januzaj en ataque, el lateral derecho Lainer entró como cuchillo en mantequilla por su costado y pasa al revoltoso Minamino, que con un toque sutil coloca el balón por debajo del pie de Atitz y del cuerpo de Rulli. Jarro de agua fría en el minuto 93. Si ese momento en el que el aficionado se va con lo último que vio y ese aficionado canarío que en su casa vio el partido por la tele y esta mañana en su estanco El Paso, cuando fui a compar el periódico me dijo en tono canarío, “Chacho, Chacho este equipo me tiene amargado”. Y es la pura realidad no nos sale nada.

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Falta de concentración, pasividad… y a un punto del Alavés
Alfredo Del Castillo 11-02-2018 | 12:16 | 0

Bautista disputa un balón ante Varane. EFE

Bautista disputa un balón ante Varane. EFE

Real Madrid y Real Sociedad reeditaron en el Bernabéu uno de los clásicos de la Liga Santander, un encuentro que se ha vuelto a retomar tras el paréntesis motivado por la ausencia del conjunto donostierra en la máxima categoría. Un partido en el templo del fútbol no es un choque cualquiera y eso lo sabían los entrenados por Eusebio. Además, el equipo merengue llegaba tras haber dejado escapar de su estadio la friolera de 13 puntos (3 derrotas y 2 empates) y con un público de uñas tras el empate en el campo del Levante.

Eusebio Sacristán se encontró con la mala noticia de la (maldita) lesión de su referente en punta, Willian José. Por ello, el de La Seca optó por convocar a 20 jugadores. Míster, lo tenía fácil. Sin ser ventajista, cabe decir que lo que funciona no se cambia. Sé que se caía su jugador referencial, pero esto lo arregla con los mismos que jugaron ante el Deportivo y con un jugador de perfil parecido al brasileño: Imanol Agirretxe. Sin embargo, Eusebio colocó a Juanmi en punta, con Canales y Oyarzabal en banda, con Illarra más retrasado y Zurutuza recién salido de una lesión. ¿Resultado? El equipo se desplomó como un castillo de naipes. En un encuentro ante un rival de tanto nivel no se puede tener una falta de concentración tan lamentable. Y es que a los 40 segundos, en el primer centro al corazón del área realista, Lucas Vázquez remató en él área chica para hacer el primer gol. Además, los futbolistas de la Real en banda se mostraron muy pasivos ante un conjunto blanco que se caracteriza por el gran recorrido de sus bandas, tanto en la derecha (Carvajal-Lucas Vázquez) como en la izquierda (Marcelo-Asensio).

Fuimos un coladero de tal magnitud que nos metieron cuatro en esta primera mitad… más dos tiros que se estrellaron en el palo. Los futbolistas de la Real se miraban como pensando: nos entran por todos los lados, nos ganan todos los duelos nos están dando un repaso de los grandes, son un rodillo, nos va a caer la del pulpo… y ante esta avalancha solo hacemos tres faltas. Fuimos unas madres y no tiramos a gol en todo este primer acto. O dicho de otra forma, competimos con armas de fogueo y con un rendimiento tan ridiculo que el público del Bernabéu no reconoció a esta Real, un equipo triste, ramplón, sin espíritu, sin alma, sin gol, sin jugadores comprometidos e implicados. El primer acto de partido resulto soporífero. Y eso que sólo nos metieron cuatro, porque por ocasiones merengues…

En el segundo acto el equipo de Zidane se dejó llevar con un marcador tan favorable. Bajó el ritmo y pensó más en su competición estrella, sí, la Champions League. De ahí que el partido se enfrió. Y entonces Bautista aprovechó para marcar un buen gol. Pero Cristiano, que nos tiene cogida la medida con 15 goles en 7 partidos, volvía a ampliar la ventaja local tras aprovechar un error de Rulli en el despeje para marcar. Posteriormente, la Real maquillaba la goleada con un gol de Illarra, quien aprovechaba un descontrol defensivo. Y gracias a que Cristiano y Benzema no acertaron en sendas ocasiones claras de gol… Ahí murió un partido en el que los de Eusebio dieron una pésima imagen. Compitiendo de esta manera, miraremos más para los puestos de abajo que para los que se pusieron como reto a comienzos de temporada. Así que, atentitos. Porque solo estamos a un punto del Alavés.

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Baño de goles
Alfredo Del Castillo 04-02-2018 | 2:10 | 0

La Real Sociedad y el Deportivo se enfrentaban en un partido de necesitados. Para los de Eusebio en el puesto quince y con solo veintitrés puntos y recibiendo la friolera de cuarenta goles en su contra tras las primeras veintiún jornada de liga, con el añadido del bombazo informativo de la fuga de Iñigo Martínez al eterno rival, era un partido de ganarlo sí o sí .

Eusebio Sacristán apuesta por una alineación más reconocible y por un dibujo más adecuado a su filosofía y estilo de juego con Rulli en portería, entra de titular Aritz y se va al lateral zurdo De la Bella para cerrar ese grifo que perdía y era un coladero, los tres del medio Zubeldia, Prieto, Illarra muy natural y arriba el control de Oyarzabal más el juego de espaldas y abastecedor de Willian y la pillería y fantásticas diagonales de Juanmi.

Comenzó el encuentro con una Real muy mentalizada de lo que se estaban jugando y sabedores de que solo se había ganado un partido de los últimos once encuentros oficiales disputados y ante estas circunstancias el dominio fue total desde el minuto dos con un tiro de Oyarzabal junto al poste hasta llegar el gol de Willian José en una fantástica jugada de Zubeldia que filtra un pase a diagonal de Juanmi y este en un gran pase a Willian José, que se separa de las marcas de Albentosa y Bóveda, consigue el primer tanto realista. Pero hay unos minutos del encuentro que son los que van desde el minuto ocho hasta el gol marcado por la Real que se ven dos equipos temerosos, que bajan el ritmo. Hay control del juego por parte txuri-urdin, pero con pocas ocasiones de gol de cara a las dos porterías. Así nos fuimos a vestuarios.

En el túnel de vestuarios, antes de salir al verde de Anoeta, hay una palabras de Raúl Navas que envía a sus compañeros: “que no nos pase lo que nos pasa en las segundas partes que nos venimos abajo sin saber porqué, atentos y a mantener el ritmo alto de partido”. Parece que el mensaje caló en los compañeros.  En el minuto cuarenta y seis, Odriozola lanzó un tiro a bocajarro que desvío Rubén a córner, más un tiro al poste de Prieto. Era un vendaval la Real en estos minutos de juego ante un Deportivo muy inoperante. El Dépor era ese equipo que comenta todo el graderío que  huele a segunda división y tanto fue así que ante un conjunto muy ambicioso y muy metalizado en conseguir la victoria le fueron cayendo poco a poco gol tras gol ante un portero y una defensa que hacía aguas por todos los sitios del campo.  Y que den gracias a que solo se llevaron una manita porque ocasiones para conseguir una goleada de escándalo las tuvieron los entrenados por Eusebio que viendo lo cómodo del marcador metió solo unos minutos a los canteranos Guridi y Agirretxe, que fue el que de una sutil vaselina le aguanta bien el portero Rubén que desvía e Illarra solo tiene que empujar el balón a la red haciendo el quinto gol del partido.

Fue tal el baño de goles y juego de la Real Sociedad ante un inoperante y hundido Deportivo que tanto su entrenador Cristóbal como su delantero Lucas Pérez salieron con manifestaciones de este índole:” hay que pedir perdón a la afición no dimos un pase correcto en todo el partido, hacerlo peor que hoy es imposible”. “Lo que siento es vergüenza”, comenzó el delantero.

Contundente victoria de un equipo que barrió del campo a un rival que se hunde en los puestos de descenso sin ofrecer una reacción adecuada de un equipo de la Liga Santander, y una Real Sociedad que respira más tranquila a la espera del próximo gran escenario, sí, ese del miedo escénico; el Bernabéu, pero para coger seguridad y confianza, baño de goles

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